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ENSALADA TEMPLADA CON QUESO DE CABRA: EXPERIENCIA GALICIA CALIDADE

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Pues volvemos con las cenas de Galicia Calidade. A estas alturas todos deberíais saber que participo en esta promoción como Chef.

¿Cómo funciona la promoción? Te anotas desde facebook o twitter y entras en el sorteo de dos cenas mensuales para seis personas. Las cenas son en el domicilio del ganador o ganadora,  y todo esta incluido, desde las bebidas, el pan, los menús y todo con los mejores productos de Galicia Calidade.

Pincha en la imagen para acceder a la web, donde podrás saber más de esta promoción, consultar los menús e ir haciéndote idea de que te va a tocar.



Porque toca. Si no que se lo digan a Marta, (o Travi ) de Travi en la Cocina . Que le ha tocado. Este viernes tendrá una experiencia Galicia Calidade.

Travi se encarga de informarnos en su blog de las novedades gastronómicas que acontecen en Vigo , nos recomienda dónde comer, y nos regala recetillas estupendas. Últimamente con un plan #dietawoman fantástico,  que tendrá que aparcar durante esta cena sobre todo porque de postre hay Brownie con helado y chocolate. Ella ha escogido el menú Moderno & Tapas.

Por lo menos en este menú tenemos ensalada, para compensar los excesos de otros platos. Y es la que véis en la foto. Ensalada templada de queso de cabra, con manzana y nueces caramelizadas con miel y balsámico. Os dejo la receta, porque es fácil y muy adecuada para estos calores venariegos que por fin amenazan con instalarse.

Ingredientes (4 personas):

  • 50 g de mezcla de brotes tiernos
  • 8 medallones de queso de cabra (4 si queréis una ensaladita ligera)
  • 12 nueces peladas
  • 1 cucharada de miel
  • 1 cucharada de azúcar
  • 1 cucharada de vinagre balsámico
  • 1 manzana

Preparación:

Es una ensalada muy sencilla, pero eso sí, el queso ha de llegar a la mesa templado.

 Primero caramelizamos las nueces.




Tenéis que mezclar el azúcar, la miel y una cucharada sopera de agua. Luego lo calentais para llevar a ebullición. Por último se añade el vinagre. Esperamos a que tenga punto de caramelo e incorporamos las nueces. 

Las retiramos a una lámina antiadherente y las dejamos enfríar. Tenéis que intentar que queden separadas y no pegadas entre sí.

Lavamos las lechugas y las secamos muy bien. Las disponemos en platos.

Esta ensalada también está muy rica con champiñones laminados salteados. A veces se los pongo, a veces no. Con ellos coge más cuerpo, sin ellos está más ligera.

Cortamos los medallones de queso de cabra y los enharinamos. Los guardamos un ratito en la nevera.

Pelamos la manzana y la cortamos en cubos.

Calentamos un fondo de aceite y doramos entre 30 segundos y un minuto los medallones de queso de cabra.

Emplatamos la ensalada con las lechugas, la manzana y las nueces ya frías. Por último incorporamos los medallones calientes.

Aliñar con miel, aceite y vinagre balsámico, o un vinagre dulzón como el de frambuesa.


El queso templadito, con la manzana fresca y las nueces caramelizadas es una combinación que os encantará.

Uno de los platos que podéis encontrar entre los menús de


¿A que estáis esperando para apuntaros?


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CRISIS NEGRA, HUMOR NEGRO

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A veces te sientas a escribir y no es que no se te ocurra nada, sino que sólo se te ocurren temas deprimentes. Esto es lo que yo denomino el síndrome de la página en negro.

El hecho de estar acribillados por noticias negativas de diferente índole hace muy posible y frecuente este síntoma.

Ver cómo amigos tuyos se van del país en busca de un futuro mejor. Ser testigo del cierre de las persianas de muchos negocios para no volver a abrirse jamás. Gente asfixiada por hipotecas que ya no tiene tiempo libre donde gastar lo poco que gana.

Escuchar las quejas constantes de lo mal que está todo, y sobre todo, no atisbar un punto de luz al final de este esperpéntico tunel donde nos han metido entre unos y otros, está consiguiendo hacer mella en la moral de muchos. Incluso en la mía. Y es que es difícil ser feliz entre tanta preocupación.

Pero lo intentamos, eso puedo asegurarlo. En Galicia nos repetimos unos a otros, malo será, malo será...con una esperanza turbia con destellos de fé y posos de retranca, que aquí no nos falta. Y parece que ayuda, porque al final acabamos con una sonrisa, aunque sea ligeramente torcida. Terapia de humor, aunque sea negro. Y de eso, por estos lares sabemos mucho.

Los gallegos somos capaces de afilar las guadañas humorísticas del humor más sombrío. Y eso es algo que me encanta y que deseo que no desaparezca jamás. Que ninguna niebla densa nos invada y consiga arrebatarnos hacia la nada parte de nuestra identidad.

Y si no estáis convencidos de mis palabras, os lo aclararé rápidamente con una anécdota que viví hace unos meses impartiendo un seminario.

Un día antes de impartir la última clase de un curso formativo de cocina (no confesaré ni dónde ni cuándo ni cómo) suena mi teléfono.

-Hola Marian. Tenemos un problema con el restaurante donde estás impartiendo este curso. Hemos buscado alternativas....y te vas a reír mucho.

Nunca suele ser verdad eso de que te vas a reír así que inspiré mucho aire por si acaso empezaba a hiperventilar.

-Tenemos restaurante, y está bien, es el único que podemos conseguir para mañana, pero....es el del Tanatorio.

Se me heló la sangre en las venas literalmente. Noté incluso cómo empezaba a cristalizar. ¿Qué hacer? Emplazar el curso era una posibilidad, pero el calendario estaba imposible. Así que les pedí que informasen a los alumnos, si ellos aceptaban, yo también.

Reconozco que lo pasé mal las horas previas a impartir la clase. Llegué al tanatorio con una aprensión creo que bastante lógica dadas las circunstancias. Mis alumnos tenían una expresión contrita. Comenzamos el curso con bastante tensión hasta que unos de los alumnos dijo:

- Hoy no tocará fiambre, ¿no?

Pido disculpas por si las risas llegaron hasta el propio tanatorio, pero estuvimos riendo a carcajadas durante 5 minutos. La tensión se esfumó y pudimos acabar el curso con colofón de anécdota para la posteridad.

Quizás no lo sepamos, pero somos capaces de todo. De reírnos hasta de lo más tenebroso, de reírnos de nuestro propio miedo. Estoy segura de que todo esto pasará; Panta Rei, a fin de cuentas. Será duro, pero quizás nos hará más fuertes, más creativos, más vivos. O eso es lo que prefiero creer para seguir luchando.

Así que ante este futuro negro, prefiero soluciones que drama, prefiero humor aunque sea negro. Malo será.
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VIEIRA, VELO DE IBÉRICO, WAKAME Y JAMÓN CRUJIENTE

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Ya os comenté que os debía una propuesta para el jamón ibérico. Aquí había quedado pendiente:


Quería una mucho más elaborada que el minicroissant, y con un contrapunto de sabores más arriesgado, lógicamente.

Y aquí la tenéis. ¿Cuál es la novedad? Usar agar-agar de texturas (A. y F. Adriá) en vez de el agar agar de toda la vida. He intentado aprovechar la grasa del jamón, que en un ibérico es correctamente aprovechable y hacer un pequeño velo con ella.


si quieres saber donde conseguir este producto, pincha aquí

Y cómo segunda novedad, he intentado cocinar la vieira al fuego.  He cogido el soplete (el de cocina, claro está) y la he cocinado con fuego. Y de paso, he retocado con el mismo soplete el jamón crujiente. Resultado: muy contenta con el soplete de cocina. Se avecinan muchos más usos que los habituales, y ya que el gas ha desaparecido de muchas casas, es una alternativa para volver a tener fuego a mano. Eso sí, ojo, no seáis imprudentes y os queméis un dedo.


Ingredientes (4 personas):

  • 4 vieiras frescas
  • 100 g de jamón ibérico
  • 10 g de alga wakame seca
  • 1 cucharada de sésamo
  • 1 cucharada sopera de aceite de sésamo
  • 1 cucharadita de cafe rasa de agar-agar texturas (A. y F. Adrià)
  • 100 ml de agua
  • sal en escamas
  • aceite de oliva
Preparación:

Primero freí las lascas de jamón en una cucharadita de aceite de oliva, a fuego medio. Hasta que quedaron crujientes.


Aproveché esta grasilla que quedó en la sartén después de freír el jamón. Le incorporé 150 ml de agua, una pizca de sal, una pizca de pimentón y una pizca (como si fuese una punta de una cucharilla) de agar-agar.

Recomiendan para texturas blandas, unos 1.6 g por 500 ml de líquido así que ya os dais cuenta la pequeña cantidad que he tenido que usar para que no se quedase como la suela de un zapato.



Luego llevé este líquido a ebullición unos minutos. La verdad es que este agar-agar es muy práctico. Ya colgaré más recetas.

Lo volqué en un molde de 32cm de diámetro para conseguir una superficie muy fina. Después lo corté con un aro de emplatado.




















Debería quedaros algo así. Un círculo de textura delicada con sabor a ibérico. Ojo no os paséis con el agar-agar. Para mi gusto, me quedó un poco sólido de más ya que la propia grasa del jamón ya tiende a solidificar. Con lo cual os recomiendo que uséis un pizca pequeña, como quien echa sal. La cantidad que os he puesto  en los ingredientes ya está corregida.

Si usáis el agar-agar en polvo estandar, con una cucharadita de las de café rasa es suficiente, eso sí, yo lo colaría para evitar grumos.

Quedaba el wakame, lo herví 5 minutos para que tuviese textura un pelín crujiente. Lo troceé fino, le incorporé una pizca de sal, una cucharada sopera de aceite de sésamo. Terminé añadiendo también semillas de sésamo. Lo mezcle bien y lo dejé reservado.

El resto fué fácil.  Agarré el soplete (no me puse gafas), y a una distancia prudencial para no quemar las pobres vieiras y les acerqué el fuego delicadamente unos 30 segundos. Se encogieron rápidamente con el calor, les dí la vuelta y otros 30 segundos por el otro lado.

Para emplatar decidí colocar cada una encima del círculo de agar-agar. Dispuse el jamón alrededor y un poquito por encima. Y volví con el soplete (ya estaba emocionada).


Rápidamente les acerqué la llama todas las vieiras unos segundos, y también al jamón, que adquirió un brillo increible. Unas escamitas de sal, y para decorar finalmente, la wakame con sésamo.

¿Estaba buena la combinación de vieira e ibérico? Sobran palabras....
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EL EGO Y EL CUENTO ZEN DEL PESCADOR SATISFECHO

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El mundo tiene un virus, el ego.

Si Jung y Freud pudiesen darme una colleja estoy segura que lo harían sin dudarlo, o quizás intentarían psicoanalizarme, lo cual sería realmente mucho peor.

Y aunque me pasé años de mi vida debatiendo con gafas de pasta reflexiones dispares sobre el ego, el superego, el alma y otras insoportables levedades del ser, mi visión de la vida es ahora mucho más simple. Tan sencilla que se podria escribir sobre una esmeralda (si no sabéis de qué hablo, os leéis El Alquimista, de P. Coelho)

El ego para mi tiene una connotación negativa. Es incansable e insaciable. Te hace perder la perspectiva y te engrandece o disminuye a su antojo. Escapo de mi ego como si corriera sobre ascuas. Ni me gusta ni me cae bien. Así que trato de mantenerlo a raya, lo cual, hoy en día me resulta muy fácil. Sólo hace falta que te retiren un proyecto, o que pierdas un trabajo (o varios), o que cierres una empresa (ya he pasado por todo) para que el ego se recluya en su cueva y se pase unos meses sin darte la lata. O años.

Hace unos días mantuve una charla con un amigo, quería animarme a dar un salto cualitativo con mi blog. Consejos de marketing, estrategias, y demás, que hoy en día, todo el mundo parece dispuesto a inyectar en mi vida.

Mi ego se desperezó y se asomó para echar un vistazo, le sonaba muy interesante. Cambio de nombre, logo, imagen, pulido y abrillantado de mi carta de presentación. Mi ego se puso como una moto. Cuántas posibilidades, cuánto posible éxito, cuanta grandeza, de cuantos ceros le estaban hablando. Y más estrategias, y más proyectos, y más metas.
Ya casi estaba convencida cuando algún pequeño engranaje de la maquinaria de la codicia comenzó a chirriar. Recordé el breve cuento zen del pescador y el comerciante. Un pescador está feliz, relajado, en su barca pero sin pescar, hoy va a disfrutar del día. ¿Por que no pescas más? ¿Para qué? Para ganar mucho más dinero. Podrías comprar nuevas barcas, nuevas redes, pescar muchos peces. ¿Para qué? El comerciante, acorralado responde: Para ganar el suficiente dinero para relajarte y disfrutar de la vida!. El pescador sonríe, mira a su alrededor y dice: ¿Y qué piensas que estoy haciendo?

Adoro mi trabajo, pero me absorbe y me roba muchísimo tiempo. Tiempo que últimamente, estoy desesperada por recuperar, ya que implica desatender a muchas personas que quiero. Por contra, mi blog, es mi pequeño jardín zen en el que trabajo con calma y tesón. El único espacio que no me exige, ni me estresa, ni me preocupa.

Así que agradeciendo infinitamente los consejos recibidos, mi decisión es que ni va a cambiar de estilo, ni de apariencia, ni de nombre; mi blog soy yo. Una persona que ya ha alcanzado su sueño, y es este. Vivir de la cocina. No puedo creer la suerte que he tenido estos años, y quién sabe qué más me deparará el futuro. Intento disfrutar el presente, y seguiré esperando con calma las novedades. Correr tras el éxito no te asegura alcanzarlo. Sólo te agota.

Cuando inauguré este blog, no tenía ninguna pretensión, sólo un objetivo claro. Crear un espacio donde disfrutase compartiendo mis recetas, mis fotos y mis palabras. Y si mañana se vuelve una carga, tendré que retirarme. Vivir es lo primero. Mi ego se vuelve a su cueva, cabizbajo, mientras yo sigo con mi jardín zen. Quizás salga alguna flor por primavera...
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MINICROISSANTS DE HOJALDRE CON JAMÓN IBERICO DE BELLOTA

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No hay nada tan sencillo y a la vez tan apetecible como un minicroissant de hojaldre. 

Por supuesto, el hojaldre no es la masa de croissant, pero para salir del paso en versión rápida, son un gran acierto.

Hay unos pequeños truquillos para que nuestro mini sea completamente apetecible y no parezca excesivamente "casero". Insisto en que cuanto más casero, mejor pinta ha de tener y no al revés.

Al usar masa de hojaldre, vamos a tener en cuenta que no nos va a quedar tan tierno ni tan esponjoso como con su masa original, pero su pequeño tamaño camufla mucho estas diferencias. Y si los hacéis rellenos, mucho más.

Me enviaron unas muestras de un jamón exquisito y lo utilicé para rellenar estos minis. Os dejo el post que he publicado del jamón de bellota para que le echéis un vistazo y de paso, empecéis a parecer un perro de Paulov.

http://www.cocinandoconmarianrodriguez.com/2012/05/un-buen-jamon-de-bellota.html


Ingredientes (30-40 minicroissants): 

  • 500 g de hojaldre
  • 1 huevo batido
  • azúcar glass
  • 1 cucharada de mermelada
  •  100 g de jamón ibérico de bellota 

Hojaldre:

Vamos a empezar por el hojaldre. Si es congelado, mejor usarlo cuando aún está frío (no congelado) porque si esperáis demasiado, el hojaldre se pone demasiado blandito y pierde forma. Si es refrigerado, los enrollais inmediatamente. Lo importante es que la masa no se ponga muy blandita, porque cuanto mas blanda, más chuchurrios salen después.

Forma del corte:

Hay rodillos cortadores de croissant (bueno, hay de todo, claro) y son así:


Incluso los hay dobles y triples y en diferentes tamaños. Como dato curioso, en Europa se encuentran baratos pero en EEUU a veces se venden por 100$. Aquí los encontraréis por precios razonables en tiendas especializadas.

Y si no, nos queda lo de siempre, recortar triángulos para hacer los cruasanes. Normalmente yo uso un triángulo como este.


Tal cual. El triángulo minicroissant. Este tamaño, o incluso más pequeños, depende para qué sean. Yo hago unos mucho más pequeños para decorar cremas o sopas que siempre consiguen un "ooohhh" al estilo gato de Shreck entre los invitados.



Cómo se hacen :

Ajá, para esto os será más que útil el videotruco que publiqué ayer, 

VIDEOTRUCO MINICROISSANT pinchando en el enlace:


Tened cuidado de que el piquito frontal se quede debajo del cruasán, y que los extremos no sean puntiagudos, sino que las "patitas" acaben con forma redondeada. 

Pincelado: 

Os cuento mi truco personal. Pincelo dos veces con huevo batido, una al principio, y otra, una vez que han subido pero no han terminado de dorarse. Los retiro del horno y los vuelvo a pincelar para conseguir un color uniforme. Los devuelvo al horno unos 5 minutos para que terminen de dorarse y después ya los saco del horno.

 
Luego le doy una glasa hecha con gelatina de manzana, y si no tenéis, diluís mermelada de melocotón con un poco de agua, la pasais por un colador fino y ya tenéis glasa para pintar.




Horneado:

Normalmente 170-180ºC. Entre 15-20 minutos. 




Le pasamos la glasa y espolvoreamos con azúcar glass. Ya los tenemos listos.

Relleno:

O los rellenáis antes, o después. Si es después hay que cortarlos con mucho cuidado porque se deshacen, pensad que estos croissants que véis en la foto, tienen unos 7 cm de ancho.

Rellenarlos antes nos permite dulce y salado. Chocolate, nutella, queso crema, salmón, piquillo, jamón de york, quesos fundentes y un largo etcétera.


Rellarlos después nos permite hacerlos como estos, o vegetales, o como cualquier bollo dulce. Reconozco que me pareció un exceso rellanarlo de ibérico de calidad extra, pero un día es un día, y desde luego, como tapa deluxe, no tiene precio. Estaban increíbles.


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UN BUEN JAMÓN IBÉRICO DE BELLOTA

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Hace poco se puso en contacto conmigo una empresa llamada Señorío de Montanera. 


Pincha en la imagen para acceder a su web



Trabajan con productos derivados del cerdo ibérico de la más alta calidad. Me pareció muy interesante ya que la filosofía de la empresa es fantástica así como sus productos.

Me enviaron unas muestras de Jamón Ibérico cortado a mano con cuchillo y aunque normalmente no hago publicidad, aprovecho esta iniciativa para redactar un pequeño post sobre el jamón ibérico de bellota. Incluyo las fotos del jamón para que veáis que aspecto y delicadeza tiene este producto.


Pero ya no solamente es la calidad, textura, y sabor del jamón ibérico de bellota las cualidades lo que lo hace altamente recomendable. 


 
Resulta que ha sido demostrado que la proporción total de ácidos grasos insaturados en la grasa de los productos curados de cerdo ibérico alimentado con bellotas es mayor del 75%, lo que hace que sea la más "cardiosaludable" de todas las grasas animales conocidas e incluso más saludable que algunas de origen vegetal como puede ser la de palma o incluso la de coco (*).

Para que todos nos entendamos, este análisis acerca al ibérico al aceite de oliva, mucho más que a las carnes rojas.
Teniendo esto claro, todavía se nos hace más apetecible probar esta delicatessen pero ojo, no se puede cortar de cualquier manera.

Para que os hagáis una idea, en el Aula de Cocina de Novacaixagalicia, todos los años se hace un curso de corte y cata de Jamón. Impartido habitualmente por el ganador del premio nacional  al mejor corte de jamón. Que sí, que sí, que aunque algun@s os parezca extraño, es un auténtico arte cortar jamón. Y esta claro que no todo el mundo es capaz de cortar esas lascas finas y delicadas que convierten la degustación del jamón en un universo completamente diferente.




Uno de los puntos fundamentales para el buen corte de jamón es el siguiente:

Las lonchas deben ser casi transparentes, muy finas, abarcando el ancho de la pieza y sin ser más largas de 6 o 7 centímetros. Todas las lonchas llevarán grasa intramuscular para hacerlas más jugosas. 


Estas muestras que me han enviado, parecen recoger todas y cada unas de las características de un buen jamón ibérico de bellota y también de su corte.

 El hecho de ser cortado a cuchillo manualmente, envasado en una pequeña bandejita, e incluso haber separado dos capas para evitar que se apelmace y se pegue, lo hace un producto muy interesante. 

Me ha encantado y lo malo es que después de probarlo me entraron muchas dudas sobre qué receta o recetas elaborar.

¿Cómo cocinar un producto que de por sí está delicioso sin necesitar nada más que una hogaza de pan y quizás un vino que le acompañe y no le haga sombra?

Después de unas cuantas vueltas, lo tuve claro. Un contrapunto con un dulce muy delicado pero que no alterase el sabor del jamón. Minicroissants dulces con jamón ibérico de bellota. Qué exceso del mundo delicatessen. Así se podría disfrutar del sabor del jamón pero jugar con un punto dulce.


http://www.cocinandoconmarianrodriguez.com/2012/05/minicroissants-de-hojaldre-con-jamon.html


Pero cómo todavía me quedaba jamón, quise experimentar con una propuesta mucho más arriesgada.




Y me quedé en la manga otra receta que veréis completa dentro de poco y os adelanto brevemente, para que vayáis haciendo boca, Velo de ibérico con vieira al fuego, ensalada de wakame y crujiente de jamón.

Dos versiones completamente distintas para un ingrediente de excepcional calidad. ¿Cual os apetece más?

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VIDEOTRUCO 1. ENROLLAR UN MINICROISSANT

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Hoy inauguro nueva sección: los videotrucos de cocina

Porque una imagen vale más que mil palabras, y un video, más que muchas fotos, inauguro nueva sección de videotruquillos de cocina.

Es el primero de una Saga (en plan Star Wars jajaja) de videos muy cortos, que pretendo os facilite pasos de determinadas recetas, y os saque alguna sonrisilla de vez en cuando.

Cómo podéis ver, no serán videos ni muy serios ni muy profesionales, simplemente reflejarán momentos clave que hacen que el resultado final de una receta varíe ostensiblemente.





Siempre irán acompañados de alguna canción que me inspire el truco en cuestión, y serán temas de mi colección de favoritos, cuyo titulo y autor aparecerán al final del video. Así podré compartir otra de mis pasiones con vosotr@s. Y si no os gustan...con quitar el sonido listo.

Espero que os guste esta nueva sección y como siempre, acepto gustosa vuestra sugerencias y comentarios. Un millón de gracias por vuestros ánimos en esta garrafal semana gripal.

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¿CUAL ES EL COLMO DE UNA COCINERA?

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Pues está claro, por muchos chistes que podáis hacer,  el colmo de una cocinera es lo que me ha pasado a mi esta semana. Quedarme sin olfato. 

Aparte del gripazo con todos sus efectos colaterales no deseados, una de las peores anécdotas ha sido quedarme sin olfato, y por ende, sin sabor. 

La tos, sudar más que la semana de vacaciones que decidí pasar en Agosto en Marruecos (ilusa), consumir 30 paquetes de kleenex, acabar contándole mis penas al spray de Ventolín, tener que cancelar cursos que me apetecía un montón impartir, el horrible dolor de garganta continuado junto con la sensación de cerebro-corazón que no para de latir y quedarme muda con graznidos esporádicos de cuervo son algunos de los síntomas desagradables y deprimentes que estoy experimentando con el susodicho virus.

Pero quedarme sin olfato ha sido terrorífico.

Da igual que comas patatas, pescado, pollo, arroz, verduras,  sólo te queda una triste sensación en la lengua que reconoce alguna texturas, pero seamos sinceros, lo mismo me hubiera comido un trozo de corcho sin enterarme.

Y para mí, se lleva el premio al no sabor más terrorífico de la semana la naranja.

Comerte una naranja sin olfato es muy desagradable ya que el ácido reacciona con tus papilas pero el resto de sabores no, así que tuve la sensación de comerme un kaki verde rociado con limón (si sonreís es que os habéis comido alguna vez un kaki verde. Si nunca lo habéis hecho, no lo hagáis).

La cocina de repente, perdió toda su plenitud, para poder ser fácilmente sustituida por una ingesta de pastillas espaciales. Lo mismo me daba que me daba lo mismo. Todo mi universo gastronómico reducido a masticar papel maché.

Esto me hizo reflexionar sobre qué poca importancia le damos a los aspectos cotidianos de la vida, sobre todo cuando estamos concentrados en otros menesteres.

¿Os imagináis la vida sin olfato?

No poder acercarte a la playa a oler esa sensación salada y acre.

No poder oler la hierba recién cortada. 

No poder oler la tierra mojada. 

El olor de la persona a quien quieres. 

El olor a verano.

Las mandarinas.

Ese olor a galletas recién hechas.

Ese olor que te transporta a algunos momentos que ya no volverán.

Esta semana me he dado cuenta de que la excesiva velocidad que inunda mi vida desde hace tiempo, me ha hecho perder parte de la capacidad de apreciar estas pequeñas cosas. 

Estas pequeñas cosas que hacen que la vida merezca la pena. Y que dejamos pasar desapercibidas. Que sólo añoras si las pierdes.

Hace unas horas empecé a recuperar ligeramente el olfato y corrí a reconciliarme con las naranjas. Hemos hecho las paces.

A veces la vida te para y te hace reflexionar sobre si en tu carrera hacia la meta que te has autoimpuesto, no te estarás perdiendo cosas. Os invito a reflexionar. Y a oler una naranja. Y a que si tenéis un minuto, me dejéis un comentario.

¿Cual es vuestro olor favorito?


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Mi foto
Vigo, Spain
Reparto mi tiempo entre los cursos y seminarios que imparto en el aula de Novacaixagalicia, Centro Superior de Hostelería de Galicia, Hello Cooking y Cámaras de comercio, entre otros. Colaboro como Asesora gastronómica y Chef en diferentes propuestas....la última, www.experienciasgaliciacalidade.com. El tiempo que me queda, intento llenar de contenidos este blog para poder compartirlo con tod@s vosotr@s...
 
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